sábado, 12 de noviembre de 2022

 

Enseñanzas de la pandemia de COVID-19 en América Latina: la vulnerabilidad genera más vulnerabilidad

 

Halpern y Ranzani

La pandemia de COVID-19 que golpeó al mundo en el 2020 fue particularmente dura en América Latina, donde la confluencia de disparidades y vulnerabilidades sociales derivó en una serie de crisis económicas y de salud sin precedentes. Un impacto notable es la altísima mortalidad en la región, especialmente en cuanto al “exceso de mortalidad”, que probablemente refleje mejor el total de muertes directas e indirectas producidas por la COVID-19. Dentro de todas estas hacemos un homenaje a la muerte de nuestros afiliados y las de sus familiares cercanos.

 


Cuando irrumpió la pandemia en América Latina, se creyó erróneamente que sus efectos serían más leves que en Europa, ya que la población latinoamericana es más joven. Sin embargo, una vez ajustadas las diferencias etarias, las tasas de letalidad en América Latina y en los países de ingresos bajos y medianos son peores que en los países europeos de ingresos más altos. Aunque la edad es una medida objetiva, a lo largo de la vida se dan factores estresantes que pueden hacer que personas (y poblaciones) de una misma edad biológica tengan riesgos de salud sumamente distintos. Las personas vulnerables en los países de ingresos bajos y medianos suelen estar expuestas a factores nutricionales, ambientales y laborales peligrosos y sufren pobreza, marginación social y racismo estructural. Por lo tanto, si se hacen comparaciones entre países con grandes inequidades y países que tienen mucha menos inequidad sobre la base solamente de la edad, se aborda de manera superficial la trayectoria del curso de vida y los riesgos de la población afectada por la COVID-19. Introducir sistemas de protección social es una forma de abordar las vulnerabilidades en la región. Con miras a futuras crisis de salud, es fundamental que los Estados latinoamericanos asuman un compromiso para dar respaldo fiscal a dichas medidas y trabajar activamente con los grupos vulnerables, a fin de subsanar las limitaciones y disparidades.

 La desigualdad en el acceso a la atención de salud ha tenido una influencia evidente en las elevadas tasas de mortalidad por COVID-19 de los grupos vulnerables. Sin embargo, la coexistencia de esta pandemia nueva e inesperada con otras enfermedades crónicas ha empeorado este escenario, provocando lo que se llamado una “sindemia”.Las deficiencias nutricionales probablemente contribuyan a este problema en los países de ingresos bajos y medianos, donde a menudo coexisten la obesidad y la desnutrición (ambas asociadas a cuadros graves de COVID-19).Como elemento de las estrategias de protección social, se torna imprescindible transformar los sistemas de salud hacia la cobertura universal. Además, un cambio de paradigma de la atención, en el que se pase del tratamiento de las enfermedades a la promoción de la salud y la prevención, permitiría a los Estados de la región ahorrar dinero que pueden reinvertir luego en otras políticas sociales y equitativas. Por ahora la sede física de la sociedad regional de anestesiología permanece con las puertas cerradas, pero continua brindando información y apoyo desde la virtualidad a nuestros afiliados

 


Los niños y adolescentes también constituyen una población vulnerable, que se ha visto afectada de manera desproporcionada por la COVID-19 en América Latina y que se ve influida por factores vitales relacionados con la enfermedad. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia calcula que más de 168 millones de niños no concurrieron a la escuela durante casi un año entero por los cierres en relación con la pandemia. Dos tercios de los países cuyas escuelas cerraron por completo están en América Latina. Estos cierres afectan no solo al aprendizaje y al desarrollo, sino también a la nutrición, ya que muchas familias de países de ingresos bajos y medianos dependen de la escuela para dar de comer a diario a sus hijos. Como era de esperar, en varios informes se pone de relieve la reducción general de la calidad de los alimentos consumidos por las personas pobres durante la pandemia, una situación que puede incrementar las tasas de desnutrición y obesidad infantil, con consecuencias duraderas.

 Para minimizar los efectos mencionados, urge reabrir las escuelas en todos los países de la región, sin dejar de vigilar el estado de salud de los niños y los docentes. Por lo tanto, los sistemas de educación y salud deben colaborar para planificar un regreso seguro y saludable a las clases presenciales. Además, es posible que vuelvan a producirse crisis como la actual pandemia, por lo que los gobiernos deben prever futuros trastornos e invertir en programas sociales que beneficien a los estudiantes y la comunidad educativa.

 Por último, otra enseñanza importante de la pandemia es que las facultades de medicina deben mejorar con urgencia la educación científica basada en la evidencia y la enseñanza de la estadística. En América Latina circuló información falsa muy perniciosa sobre el supuesto “tratamiento temprano” de la COVID-19, propagada por personas con conflictos de intereses económicos que disponían de potentes plataformas de comunicación. Además, gran parte de la comunidad médica adoptó prácticas clínicas que no estaban basadas en la evidencia, lo cual ponía de manifiesto la escasa formación científica de estos profesionales. Las facultades de medicina y otros centros de educación en ciencias de la salud deben ser conscientes de la importancia de realizar estudios bien diseñados, de las nociones de probabilidad y de los sesgos de comportamiento en la práctica clínica.

Creemos que la difusión de información falsa es otro síntoma de “vulnerabilidad que genera más vulnerabilidad”. Al transmitir la idea errónea de que la COVID-19 se podía tratar con medicamentos, millones de personas se expusieron innecesariamente al virus (aumentando la tasa de transmisión y, en consecuencia, la carga total de la COVID-19 en la región), por no mencionar las posibles consecuencias para la salud de los propios medicamentos y los costos económicos de los tratamientos ineficaces. Además, la desinformación suscitó la reticencia a vacunarse en América Latina, una región que tradicionalmente ha mostrado gran aceptación de las vacunas.El sector de la salud pública debe coordinar medidas que se centren en la capacitación, para mejorar la comunicación y apoyarla durante las crisis de salud, lo que podría reforzar la confianza del público en la ciencia y su adhesión a las medidas eficaces.

La S.N.A.R.E continua con las puertas cerradas y trabaja desde la virtualidad, esperando volver a funcionar en físico en su sede y estar allí para sus afiliados y la comunidad en general.


Todos los artículos de este suplemento están disponibles de manera gratuita y en texto completo en inglés en el American Journal of Public Health y en español en la Revista Panamericana de Salud Pública.

domingo, 6 de junio de 2021

Entrevista Dr Francisco José Ramírez Perdomo anestesiólogo e intensivista ante la pandemia

 PANDEMIA


En el 2019, se descubre en China un síndrome respiratorio agudo grave de tipo 2 causado por un n nuevo coronavirus denominado coronavirus del (SARS-CoV-2).

El virus del SARS-CoV-2 causa la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declara en 2020 que el brote de la COVID-19 es una pandemia.

La OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) emiten recomendaciones para la prevención y el tratamiento de la COVID-19.

Desde el interior de la sociedad Norte Sandereana de anestesiología y reanimación, participamos con nuestro médico intensivista titulado, Dr Francisco José ramírez Perdomo para llevar información de utilidad a la población en general, en compañía del Dr David Fajardo, secretario de salud municipal



El 6 de marzo de 2020 se confirmó el primer caso de COVID-19 en Bogotá de una persona procedente de Italia y el Ministerio de Salud comenzó a trabajar en una etapa de contención, reforzando las acciones para detectar los casos y contenerlos para evitar la propagación de esta enfermedad en Colombia.

A pesar de esto el 12 de Marzo se decreta emergencia sanitaria

En Colombia el 25 de marzo de 2020 inicia un confinamiento que inicialmente se había decretado por 19 días, los cuales se fueron extendiendo progresivamente por fases.

Desde el interior de la sociedad Norte Sandereana de anestesiología y reanimación, lideramos procesos de capacitación para el manejo de la vía aérea y disminuir el alto riesgo biológico al que nos encontramos sometidos derivado de esta agresiva enfermedad


Continuamos haciendo frente a todos los casos graves, salgo algunas excepciones que debido a las multiples enfermedades coexistentes varios de los anestesiologos de nuestra regional decidieron retirarse del ejercicio de la profesión, durante esta difícil etapa de nuestro ejercicio profesional, sin embargo hubo muchos otros que continuaron enfrentando esta situación.


Los sitios de trabajo a los que estamos acostumbrados cambian




En enero de 2021, la COVID-19 causa alrededor de 2,5 millones de muertes en todo el mundo,

Norte de Santander es uno de los departamentos más afectados por la pandemia en el país y debido a la confluencia de múltiples condiciones sociales, se terminó generando que un 35 por ciento de los médicos fallecidos por el contagio de la enfermedad en Colombia pertenecieran a este departamento, dentro de estos se encuentra nuevo compañero Edward Lopez a quien le deseamos todas las bendiciones en la gloria de Dios.

Nuestro personal se continua adaptando a las circunstancias y ya con las vacunas y el empuje que nos caracteriza, logramos seguir adelante



En esta foto el Dr Raúl Contreras, Carlos Carvajal Cabeza, Francisco José Ramírez Perdomo, Giovanny Quintero Amado


sábado, 24 de agosto de 2019

XXXIII Congreso Colombiano de Anestesiología y Reanimación el

 

Bucaramanga, la ciudad bonita de Colombia, abrió sus puertas del 21 al 24 de agosto de 2019 para la realización del XXXIII edición del Congreso Colombiano de Anestesiología y Reanimación el evento más importante de la especialidad, donde pudimos actualizar conocimientos y compartir con grandes amigos y compañeros

Presentación Dr. mauricio Vazco, shock hemorrágico en la paciente obstetrica



Drs Seccional S.N.A.R.E; Francisco José Ramírez Perdomo y Carlos Carvajal

domingo, 17 de marzo de 2019

 ACLS 2019


Cumpliendo la normatividad legal vigente, continuamos actualizando a nuestros afiliados, siempre con el fin de lograr prácticas profesionales en anestesia más seguras para nuestros pacientes.

El programa ACLS es el estándar más reconocido a nivel mundial en cuanto a capacitación para la atención de paros cardiacos y accidentes cardiovasculares. El programa está avalado por la American Heart Association (AHA) y plantea un esquema integral de atención que comprende una metodología y protocolo de trabajo en equipo para el cuidado de los pacientes.




Los accidentes y padecimientos cardiovasculares son una de las principales causas de mortalidad en América Latina, motivo por el cual es necesario implementar acciones formativas como el programa ACLS, que fomenta el desarrollo de la cadena de supervivencia al capacitar a los profesionales de la salud para brindar una atención integral para este problema de salud pública y con ello mejorar la calidad de vida de toda la población.



Muchas gracias a nuestros instructores Rosendo caceres, Miguel Chain y Fernando Torres

martes, 16 de octubre de 2018

 

Día Mundial del Anestesiólogo

En este día la Sociedad Norte santandereana, rinde homenaje a sus socios de número y cita a reunión conmemorativa para hoy 16 de octubre

 


La razón detrás de que el 16 de octubre sea el Día del Anestesiólogo es un hecho histórico de gran trascendencia. La medicina moderna no se concibe si no hay anestesia, que son todos aquellos medicamentos para prevenir el dolor durante una cirugía y otros procedimientos. Y, si hay anestesia, en cualquiera de sus diversos tipos, debe haber un experto en el tema: los anestesiólogos.

 

Ellos son quienes han se han formado en una especialidad que ha logrado disminuir la morbi-mortalidad de los pacientes a nivel mundial. Pero, ¿por qué el Día Mundial del Anestesiólogo se celebra hoy, 16 de octubre?

 

Si bien, la gente usa indistintamente el término "anestesistas" y "anestesiólogos" (el Diccionario de la lengua española, de hecho, los consigna como sinónimos), en el lenguaje médico, y en especial en las zonas hispanohablantes, hay distinciones, y estas tienen que ver con la capacitación.

 

A diferencia de los anestesistas, que suelen ser técnicos o enfermeros, los anestesiólogos son aquellos profesionales que han cursado la carrera universitaria de médico y han hecho posteriormente la especialidad, la cual tiene una duración que varía de acuerdo a los programas académicos entre 3 y 4 años.

 


El Día Mundial del Anestesiólogo se celebra el 16 de octubre porque, ese día, pero en el año 1846, se realizó oficialmente la primera operación con un paciente previamente anestesiado. En griego, la palabra "anestesia" quiere decir "sin sensibilidad" para percibir dolor (anaesthesia).

 Esta primera operación se llevó a cabo en el anfiteatro de la facultad de Medicina del Massachusetts General Hospital, de los Estados Unidos. Frente a un público expectante, el doctor John Warren extrajo un tumor congénito a un paciente de veinte años, que, cuando salió del estado de inconsciencia, admitió no haber sentido nada. La cirugía fue posible gracias al producto que había aportado un odontólogo llamado William T.G. Morton: el éter.

 

Hasta ese momento, evitar el dolor provocado por enfermedades o los que involucraran cirugías había sido un gran desvelo. Desde comprimir la carótida a nivel del cuello (así se creaba una isquemia que provocaba un estado comatoso) hasta recurrir a licor o narcóticos vegetales (como, por ejemplo, la adormidera, la mandrágora, el cannabis, el opio...), los recursos para paliar el dolor fueron varios a lo largo de las civilizaciones.

Morton no fue quien descubrió el éter ni tampoco el primero en utilizarlo. El médico Crawford Long, en 1842; el estudiante de medicina William Clarke, en 1842; y el odontólogo Horace Wells, en 1844, figuran en la lista de quienes ya lo habían usado antes.

 

Haber aprendido de los errores de sus antecesores y haber capitalizado toda la información que, desde el siglo XVII y a lo largo del siglo XIX, había surgido a partir del descubrimiento de los gases constituyó, sin embargo, el gran mérito de Morton, quien se llevó los laureles por haber instaurado la anestesia en la cirugía.

 

Así, el 16 de octubre de 1846 marcó un hito. "Esa primera intervención con anestésico inhalatorio cambió la historia de la medicina: se considera que es el día del nacimiento de la anestesiología moderna. A partir de entonces, se pudieron realizar procedimientos quirúrgicos antes impensados por el dolor que provocaban", donde a medida que ha evolucionado la tecnología y se han creado nuevos fármacos, cada vez se logran resultados más sorprendentes, con menos riesgo para la seguridad y la vida del paciente, riesgos que siempre están latentes pues la corta edad o el paso de los años, así como las enfermedades propias de cada individuo y las alteraciones que esto genera en el cuerpo de cada persona, asociado a la causa que obliga a realizar una cirugía, hace que cualquier persona este expuesta a una cantidad de condiciones antinaturales que pueden hacer que cualquier sistema colapse y eventualmente una persona fallezca, con la respectiva tragedia que esto genera en todo el núcleo cercano de esa persona, resume el médico anestesiólogo Francisco José Ramírez Perdomo, actual miembro directivo de la Sociedad Norte santandereana de Anestesiología y Reanimación (S.NA.R.E).

viernes, 28 de julio de 2017

CONGRESO NACIONAL DE ANESTESIOLOGIA S.C.A.R.E 2017

La anestesiología colombiana continua consolidandose como “punta de lanza” en Latinoamérica y en el mundo






El galardón Ombredanne de Oro 2017 fue entregado por  la S.C.A.R.E. al Dr. Álbaro Antonio Yepes, aquí con nuestro presidente de la seccional el Dr Francisco José Ramírez Perdomo y el exdirector de la revista de nuestra sociedad, el Dr. Julio Enrique Peña Baquero